diciembre 15, 2008

Porque entre el lunes y el martes, me sobra tiempo para necesitarte.
Porque me miento si digo, que tu mirada no fue mi mejor testigo.
Porque aunque ya no me duelas, a veces busco tu nombre en mi chistera.
Porque aún no vino el olvido, para llevarse el último de tus abrigos.
Por los besos que aún nos quedan en la boca; por los miles de homenajes que nos dimos; por nadar y no guardar nunca la ropa , por los dedos juguetones del destino; porque fuimos lo que fuimos...
Porque puesto a confesarte, aún le tengo miedo a tenerte delante.
Porque en cuanto me descuido, me atropella algún recuerdo en el pasillo.
Porque no puedo negarte, que te quise sin querer y más que a nadie.
Porque mi doctor previno, que para este corazón estás prohibido

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